Iquique, situada a 800 km al norte de Santiago y con una altitud media de 1 m s.n.m., enfrenta condiciones desérticas costeras que demandan un enfoque preciso en la evaluación de pavimentos existentes. La humedad relativa alta, combinada con suelos arenosos y depósitos salinos, acelera la degradación de capas asfálticas. Por eso, antes de planificar una rehabilitación, se realiza una campaña de auscultación que incluye deflectometría de impacto, ensayos CBR in situ y extracción de testigos, complementada con un ensayo Proctor para verificar la compactación original y un CBR vial que correlacione la resistencia con el tránsito esperado.

En suelos arenosos y salinos de Iquique, la deflectometría con FWD permite identificar capas despegadas y calcular espesores equivalentes sin destruir el pavimento.